Perfil Cooperativo

Cuando en Coprinf o en cualquier otro tipo de cooperativa se escribe o habla de perfil cooperativo, no se está hablando de otra cosa, que no sea lo que se conoce como “perfil laboral”, para desempeñarse dentro de una determinada empresa.

El perfil laboral, no es idéntico o similar, en cualquier tipo de trabajo, en algunos ambientes o sectores, se necesita de un determinado perfil laboral y en otros ambientes se necesita de otro tipo.

Perfil laboral y Perfil técnico

A su vez, el perfil laboral, no necesariamente debe guardar relación con el “perfil técnico” o dicho de otra manera, con la “habilidad laboral” de la competencia que corresponda. Perfil o capacidad técnica es un tema y perfil laboral, es otro tema.

A modo de un estricto resumen, cabe señalar:

Dentro de una visión sistémica, relativa al mundo del trabajo, existen 3 grandes perfiles laborales, siendo el perfil cooperativo, el tercero o una mixtura, entre los dos primeros, los cuales se derivan a su vez, de las relaciones jurídico sociales, que se generan en la ORGANIZACION productiva o laboral.

N°1 PERFIL PROPIETARIO. Este es el perfil laboral del dueño o propietario de una empresa, generalmente capitalista, cuya estructura de pensamientos y de conductas, se ajustan a lograr las ganancias pertinentes según los planes que se ha trazado y que en la materialización de sus objetivos empresariales, conforma un equipo, con personas a las que llamamos “empleados”.

Dicha “relación organizacional o de producción”, se basa en una relación muy conocida, que se llama “Relación de Dependencia”, la cual tiene como origen o fuente de la misma, una suma de dinero, a la que denominamos, sueldo, salario o remuneración.

Dentro de la llamada relación de dependencia, el propietario posee la supremacía o dominio en tres aspectos de esa relación por sobre el empleado, que son; el aspecto jurídico, el aspecto técnico y el aspecto económico.

N°2. PERFIL EMPLEADO. La estructura de pensamientos y de conductas del empleado, en forma general, se ajusta a su vez, también a una “relación jurídica”, basada en la prestación o venta de su fuerza laboral a cambio de esa suma de dinero, a la que llamamos salario o sueldo y que también giran en función de las tres subordinaciones que caracterizan al empleado en la llamada Relación de Dependencia, a saber;

a) Subordinación económica

b) Subordinación técnica

c) Subordinación jurídica.

De estos dos extremos, surge una síntesis dialéctica, que es el “perfil cooperativo o del socio cooperativista”

N°3. PERFIL COOPERATIVO.

El perfil del socio cooperativo, se puede señalar que es “una mixtura”, entre las dos posiciones anteriores (siempre a grandes rasgos), las cuales no tienen que ver con “el perfil técnico”, (mayor o menores habilidades) ni con “las personalidades de los integrantes” (mayor o menores simpatías), sino con “las conductas laborales” de dichas personas.
De igual manera que en el caso N°1, la palabra “dueño o propietario” resume la característica principal, o que en el N°2, la palabra “sueldo” o “subordinación” resume la misma, en la del perfil del socio cooperativista son las palabras “afecttio societatis” (afecto social) o “identificación en el proyecto” o “socios/ asociados” o las palabras “copropietarios”. Veamos:

En las cooperativas de trabajo (conforme actual legislación argentina), no existen ni pueden existir empleados (se pueden contratar empleados hasta 6 meses), las personas que integran una cooperativa son socios y la “estructura orgánica” por la cual se rigen no es la llamada “relación de dependencia”, sino la relaciones jerárquicas según leyes, estatutos y reglamentos, las cuales se fundamentan no en una cuestión de autoridad por la autoridad misma, sino en un elemento central del sistema jurídico, que se resume en la palabra RESPONSABILIDAD ORGANICA.

Así como en las empresas u organizaciones laborales no cooperativas, también existen organigramas funcionales, también lo tienen las cooperativas, pero en estas “la relación jerárquica”, no se basa en una autoridad que da órdenes por la orden misma, sino por las funcionalidades y responsabilidades previas que deben ser planificas a través de algo que se conoce como “Proyecto laboral”

Las relaciones jurídicas no son “relaciones de mando-obediencia”, sino “relaciones de responsabilidad, coordinación y ejecución”, lo cual es muy distinto.

En resumen, el socio cooperativo en algunos casos puede y debe actuar como si fuera “una patronal” y en otros casos como si fuera “un simple empleado no jerarquizado”, su ubicación, jerarquía, etc, dentro de Coprinf, lo determinan “las funcionalidades” a las que el mismo se compromete voluntariamente, y para las cuales también se somete a balance y critica de las mismas, por parte de los demás socios.
El perfil del socio cooperativo, es también muy similar al perfil del socio de una entidad sin fin de lucro (club deportivo o social o cultural).

Fuente y respaldo legal.

La “autoridad” para desempeñar una determinada función o cargo dentro de una cooperativa, no es de carácter antojadiza o por mero esparcimiento, dichas ESTRUCTURAS ORGANICAS, tienen respaldo y fundamento, por orden jerarquico sistemico, en la ley, en los estatutos, en los reglamentos, en las decisiones de las Asambleas y en las actas del consejo de administración.

Eficacia

Para desempeñar con eficacia LAS FUNCIONES, es necesario que el socio cooperativo reciba las capacitaciones pertinentes sobre las mismas que están contempladas y se explican en los cursos de capacitación modulo 1 y modulo 2 (ver la sección “Capacitación Cooperativa”)

DEFINICIÓN DE COOPERATIVA

Una cooperativa es una asociación autónoma de personas que se han unido de forma voluntaria para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales en común mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática.

PRINCIPIOS Y VALORES.

De igual manera, en que en las empresas capitalistas u organizaciones no cooperativas, se establecen principios y valores propios de dichas organizaciones, ejemplo “maximización de la ganancia” en las empresas capitalistas, en la empresa cooperativa, también se establecen o poseen principios y valores propios o característicos de las mismas, ellos son conocidos como los principios y valores del cooperativismo, a saber:

PRINCIPIOS

  1. Adhesión abierta y voluntaria (en el caso de las cooperativas de trabajo, la adhesión se limita al objeto social o estructura de la misma)
  2. Control democrático por los socios
  3. Participación económica de los socios
  4. Autonomía e independencia
  5. Educación, capacitación e información
  6. Cooperación entre cooperativas
  7. Preocupación por la comunidad

VALORES.

Constituyen valores básicos que acompañan y fundamentan a los principios, los siguientes:

1 Esfuerzo propio, ayuda mutua y autoconfianza

2 Espíritu democrático

3 Igualdad (que no significa “igualitarismo”)

  1. Equidad y Solidaridad
  2. Responsabilidad Social
  3. Honestidad

Tanto los principios como los valores, se explican detalladamente en los cursos a realizar a efectos de que el socio tome plena conciencia de ellos y actué en consecuencia dentro de las estructuras orgánicas donde le toque desempeñar  su actividad laboral

Sin el perfil cooperativo, que brevemente hemos detallado en estos  párrafos, es difícil o imposible generar una cooperativa de trabajo, dado que  sin estos perfiles, no se puede lograr la potenciación de cada uno de los integrantes, el cual constituye el “secreto” o “característica”, mas importante de este tipo de organizaciones.

Es de allí, que cobra su máxima importancia, el principio N°5, dado que simplemente “educar”, equivale en estos casos a “entrenar” a los socio/as cooperativistas, algo similar a lo que sucede en otros órdenes de la vida como el deporte o las ciencias.